domingo, 7 de febrero de 2016

El Sandwich Gourmet: Corta la flauta

Fuente: La Nación. 29/01/2016


Sandwiches Gourmet para llevar a la playa... Toda una declaración de principios el título, ¿verdad?
Para comenzar, dos cuestiones que a simple vista parecen contradictorias, que no encajan, en fin, hay algo que no suena bien. En primer lugar juntar en la misma oración las palabras “Sandwich” y “Gourmet. Pero además,  y por si fuera poco, que el destino de tan macabra invención sea la playa.

Esto del Sandwich Gourmet  (o como cobrarte 200 mangos un pan con boludeces en el medio que tienen nombres llamativos y se acentúan en la última vocal) es un curro que viene hace bastante tiempo, del que muchos somos o fuimos víctimas.
Hasta lo que yo sabía, el sanguche era en pan francés. Listo, corta la bocha (o corta la flauta en este caso). A lo sumo, podías elegir que te lo cambien por figaza o pebete (el preferido del Bambino).  Ya con la aparición del “árabe” uno tenía sus primeras dudas, y los hombres no dejábamos de preguntarnos si nuestra masculinidad podía estar en juego.
Y después aparecieron los panes con nombres raros. Primero no nos acostumbrábamos, pero ahora algunos son parte de nosotros. La Focaccia, y sus derivados. Focaccia con aceitunas o parmesano. Panes saborizados de todo tipo. Y hasta la utilización de palabras como “Integral” o “Salvado”, con pretencioso engaño a nuestra salud llena de colesterol.  No, gente, no lo logran. Salvado no es lo mismo que mollejas a la provenzal… Las mollejas serían Megan Fox, y el salvado sería Zulma Lovato).

Otra cosa interesante es el cambiarle el nombre a cosas que ya conocíamos. Por ejemplo el “Baguetín”.  ¿Qué es el baguetín? Es un baguette un poco más chico, así de sencillo. ¿Entonces por qué no le decís Baguette y listo? Pero no, hay que aputasar la comida. Es eso.  La comida tiene que tener nombre sofisticado o sonar maraca para que a uno le suene grossa. Y más aún los sanguches.
Qué fueron de aquellos tiempos en donde el salame y el queso en un pan francés era llamado sanguche. Todo está al revés, si hasta dicen que Justin Bieber hace rock. El sanguche es jamón, salame, matambre, milanga, hamburguesa, lomito, papá! ¿Entendés?
  
Vamos a repasar algunos los ingredientes de “sándwiches” de esta nota.
El primero es increíble: Sandwich de batatas, con crema y chiles picantes asados… Naah. Posta. Hablemos en serio. ¿Quién se hace un sanguche de batatas? La batata (también llamada papa gay) no nació para eso, no está en su sangre, no “siente” el hecho de estar entre dos panes, y menos en compañía de crema y ají. Al chef que inventó este sanguche hay que llevarlo de gira por las pizzerías de Corrientes y que entienda un poco el país donde está. Que vaya a vender esa bazofia a Dinamarca.
El segundo en cuestión es interesante, lleva más condimentos que ingredientes. Fíjense. Un bulbo de hinojo (qué mierda es el hinojo?  Hasta bulba entendí todo...), azúcar, alcaparras, romero, pimienta y bla… Ya me cansaste. Pero no quiero quedarme sin nombrar el ingrediente principal: Dos latas de atún. ¡Sí, dos latas! Con lo que valen dos latas de atún me hago un pechito de cerdo a la parrilla querido! Este sanguche gerencial de “Condimentos” se sirve en un Baguette de Trigo con Rucula Baby…. Rucula Baby… Bueno, sin comentarios. Si alguien conoce a la gente que tiene como trabajo “bautizar verduras” que me avise así parafraseando al gran Pappo le digo que “se consiga un trabajo decente”
El último de la lista es con bondiola, y ahí me tocaron el alma… La bondiola se come en pan común así como sale de la parrilla, listo, sin vueltas, a lo sumo con chimichurri. Acá le ponen una salsa de paprika y no sé cuántas pavadas más.

Esta nota debería llamarse, “haga a un lado su masculinidad comiendo sanguches de 300 mangos”


Lo más lindo de todo es que todo esto está pensado para llevar a la playa…
¡Qué lindo! Mar del Plata. Pañales flotando, colillas de cigarrillos, talones lastimados por los objetos que la gente arroja, residuos, el nigeriano que vende collares, y vos ahí clavándote el especial del día que consiste en tomatitos concasé suavemente montados sobre grill de pechuguita de pollo marinada y condimentada con romero y otras hierbas, servida entre dos panes horneados y saborizados con pimient…. Creo que si sacás un sanguche así en la Bristol,  es probable que termines con una “Baguetoscopía anal”. Los argentinos nos resistimos a estas cosas, y está bien que así sea.

Resistamos, resistamos a estos cambios disfrazados de cosas más copadas. 

Las cosas… Las cosas se llaman por su nombre

DR

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