Fuente: La Nación. 29/01/2016
Sandwiches Gourmet para llevar a la
playa... Toda una declaración de principios el título, ¿verdad?
Para comenzar, dos cuestiones que a
simple vista parecen contradictorias, que no encajan, en fin, hay algo que no
suena bien. En primer lugar juntar en la misma oración las palabras “Sandwich”
y “Gourmet. Pero además, y por si fuera
poco, que el destino de tan macabra invención sea la playa.
Esto del Sandwich Gourmet (o
como cobrarte 200 mangos un pan con boludeces en el medio que tienen nombres
llamativos y se acentúan en la última vocal) es un curro que viene hace
bastante tiempo, del que muchos somos o fuimos víctimas.
Hasta lo que yo sabía, el sanguche era en pan francés. Listo, corta
la bocha (o corta la flauta en este caso). A lo sumo, podías elegir que te lo
cambien por figaza o pebete (el preferido del Bambino). Ya con la aparición del “árabe” uno tenía sus
primeras dudas, y los hombres no dejábamos de preguntarnos si nuestra
masculinidad podía estar en juego.
Y después aparecieron los panes con
nombres raros. Primero no nos acostumbrábamos, pero ahora algunos son parte de
nosotros. La Focaccia, y sus derivados. Focaccia con aceitunas o parmesano. Panes
saborizados de todo tipo. Y hasta la utilización de palabras como “Integral” o
“Salvado”, con pretencioso engaño a nuestra salud llena de colesterol. No, gente, no lo logran. Salvado no es lo
mismo que mollejas a la provenzal… Las mollejas serían Megan Fox, y el salvado
sería Zulma Lovato).
Otra cosa interesante es el cambiarle
el nombre a cosas que ya conocíamos. Por ejemplo el “Baguetín”. ¿Qué es el baguetín? Es un baguette un poco
más chico, así de sencillo. ¿Entonces por qué no le decís Baguette y listo?
Pero no, hay que aputasar la comida. Es eso. La comida tiene que tener
nombre sofisticado o sonar maraca para que a uno le suene grossa. Y más aún los
sanguches.
Qué fueron de aquellos tiempos en
donde el salame y el queso en un pan francés era llamado sanguche. Todo está al
revés, si hasta dicen que Justin Bieber hace rock. El sanguche es jamón,
salame, matambre, milanga, hamburguesa, lomito, papá! ¿Entendés?
Vamos a repasar algunos los
ingredientes de “sándwiches” de esta nota.
El primero es increíble: Sandwich de
batatas, con crema y chiles picantes asados… Naah. Posta. Hablemos en serio.
¿Quién se hace un sanguche de batatas? La batata (también llamada papa gay) no
nació para eso, no está en su sangre, no “siente” el hecho de estar entre dos
panes, y menos en compañía de crema y ají. Al chef que inventó este sanguche
hay que llevarlo de gira por las pizzerías de Corrientes y que entienda un poco
el país donde está. Que vaya a vender esa bazofia a Dinamarca.
El segundo en cuestión es
interesante, lleva más condimentos que ingredientes. Fíjense. Un bulbo de hinojo
(qué mierda es el hinojo? Hasta bulba
entendí todo...), azúcar, alcaparras, romero, pimienta y bla… Ya me cansaste.
Pero no quiero quedarme sin nombrar el ingrediente principal: Dos latas de
atún. ¡Sí, dos latas! Con lo que valen dos latas de atún me hago un pechito de
cerdo a la parrilla querido! Este sanguche gerencial de “Condimentos” se sirve
en un Baguette de Trigo con Rucula Baby…. Rucula Baby… Bueno, sin comentarios. Si
alguien conoce a la gente que tiene como trabajo “bautizar verduras” que me
avise así parafraseando al gran Pappo le digo que “se consiga un trabajo
decente”
El último de la lista es con bondiola, y ahí me tocaron el alma… La bondiola se come en pan común así como sale de la parrilla, listo, sin vueltas, a lo sumo con chimichurri. Acá le ponen una salsa de paprika y no sé cuántas pavadas más.
El último de la lista es con bondiola, y ahí me tocaron el alma… La bondiola se come en pan común así como sale de la parrilla, listo, sin vueltas, a lo sumo con chimichurri. Acá le ponen una salsa de paprika y no sé cuántas pavadas más.
Esta nota debería llamarse, “haga a un lado su masculinidad comiendo sanguches
de 300 mangos”
Lo más lindo de todo es que todo esto
está pensado para llevar a la playa…
¡Qué lindo! Mar del Plata. Pañales
flotando, colillas de cigarrillos, talones lastimados por los objetos que la
gente arroja, residuos, el nigeriano que vende collares, y vos ahí clavándote
el especial del día que consiste en tomatitos concasé suavemente montados sobre
grill de pechuguita de pollo marinada y condimentada con romero y otras
hierbas, servida entre dos panes horneados y saborizados con pimient…. Creo que
si sacás un sanguche así en la Bristol, es probable que termines con una
“Baguetoscopía anal”. Los argentinos nos resistimos a estas cosas, y está bien
que así sea.
Resistamos, resistamos a estos
cambios disfrazados de cosas más copadas.
Las cosas… Las cosas se llaman por su nombre
DR

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