http://www.diariopopular.com.ar/notas/242787-una-novedosa-aplicacion-conseguirle-novia-al-perro
Si pensabas que ya estaba todo dicho, y que en lo que a redes sociales respecta no quedaba nada más por aportar, estabas equivocado. Para qué seguir currando con solteras y piratas si todavía hay un mercado sin explotar y dedicado a los/las amantes de los animalitos. Ahora ya no tenés que preocuparte por los Me Gusta de Tinder, o si no te comentan en Facebook, o si “el de la foto tenía 20 años/kilos más y por eso no lo distinguí cuando me esperaba en la esquina Corrientes y 9 de julio”. Por eso, ¿para qué frustrarte con las redes sociales? Si ahora podés trasladar tu frustración directamente a tu mascota.
Dog Juan (de pie y aplausos para el creador del nombre) permite que tu
rope encuentre amiga, novia (o por qué no, novio), o simplemente un polvo de
una noche, que en idioma canino sería un “servicio” de una noche.
Sí señores, ya estoy viendo a los perros tuneados, photoshopeados. A
dueños de ovejeros de 12 años, subiendo fotos de cuando tenía 4. O bien de chihuahuas
con menos curvas que la Panamericana, totalmente retocados en las fotos cosa
que parezca La Xipolitakis de las perras. Acá todo vale, y lo mejor de todo, es
que si algo sale mal, su dueño no tiene de qué preocuparse y sólo puede
limitarse a culpar a su mascota de lo desdichada que pueda ser su vida por la
carencia de Perrogustas que tengan.
Pero esto no queda ahí, y de a poco cuando vamos leyendo la nota nos
vamos dando cuenta de cuáles son las segundas intenciones. Su creador nos dice
que esta aplicación sirve de “puente” para relacionarse con otras personas que
también amen los animales. Porque claro, si se va a concertar una cita canina a
ciegas, los bichos no van a ir solos. Ahí vamos, ahí nos estamos entendiendo.
Que los perros peguen onda, y después quizás la termina poniendo uno, ¿no? ¿es
así? ¿entendí bien?
O sino también menciona la posibilidad de combinar con otras personas
que saquen a pasear al perro a la misma hora. Si a eso le sumamos la
posibilidad del sistema de geo localización, la aplicación es perfecta. Pensalo.
Te gusta un flaco o una mina que saca a pasear el perro en tal plaza, listo. Sólo
necesitás un perro como elemento conector.
Esta aplicación será la delicia de los cobardes que no se animen ni
siquiera a un encare por redes sociales, o de los que suben fotos “atrasadas”
en el tiempo. Acá directamente subís la foto de tu Bulldog, te chamuyás a la
mina propietaria del caniche toy, y listo. Después le tirás farsas del tipo “Sabés
que el Bobi cada vez que ve la foto de tu perra en la pantalla no para de
ladrar, quiere conocerla ya”, y listo, pan comido. Y si carecés aún más de
escrúpulos hasta podes decirle “en casa hay lugar, tienen un jardín grande,
pueden hacer lo que quieran tranquilos”. E incluso “Vos trae el Pedigree que yo
voy comprando las birras”.
Así que… Ya mismo. Agarrá el perro, dale un cambio de look, tiralo en
tu cama en poses sugestivas (si lo tirás en la cama garpa más, porque la mina
va a decir “que lindo, mirá como deja subir al perro arriba de la cama) y dale
una presentación enternecedora y chamuyera. Ganás, o ganás. Es el último
escalón, cuando pienses que todo está perdido, podés llegar al extremo que tu
perro de la cara por vos. Después ya está.
DR










